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¿Es la infidelidad un negocio multimillonario?

"La vida es corta. Ten una aventura", dice el lema de Ashley Madison.
"La vida es corta. Ten una aventura", dice el lema de Ashley Madison.

Noel Biderman habla como un director ejecutivo de tecnología al uso: salpica su discurso de palabras como "rupturista" y, por supuesto, su start-up no es sólo un negocio, sino un instrumento de "impacto social".
Biderman, un antiguo abogado deportivo que dice que a menudo se vio obligado a tratar con las consecuencias de las aventuras de sus clientes, insiste en que está ayudando a las mujeres a equipararse con los hombres.
Y no se refiere a darles el mismo salario o más formación, sino a posibilitarles que los engañen tanto como ellos lo hacen.
"Hay un gran negocio, desde burdeles a agencias, que se dirige a los hombres. Yo realmente quería enfocarme hacia el lado femenino de la ecuación", asegura.


La inversión en empresas de este tipo podría comportar rentabilidades altísimas, según diversos estudios.
La inversión en empresas de este tipo podría comportar rentabilidades altísimas, según diversos estudios.

Es por lo que él bautizó a su página Ashley Madison, dos de los nombres de niñas más populares en EE.UU en el momento.
Sea cual sea la opinión sobre esta propuesta igualitaria, su apuesta a que la infidelidad puede ser rentable parece correcta: la compañía, que permite a las mujeres usar el portal de manera gratuita pero cobra a los hombres por crear perfiles y enviar mensajes, consiguió US$150 millones de ingresos en 2014.
Pero, ¿alguien querría invertir públicamente en infidelidad?

Las "rentables acciones del pecado"

Esta no es la primera vez que el grupo que maneja esta web, Avid Media Life (que dirige otros sitios de citas) ha tratado de sacar acciones al mercado.
En 2011, la compañía intentó hacerlo en Toronto (Canadá) pero se vio obligada a retirarse cuando la Bolsa de la ciudad y los inversores se resistieron a la propuesta.
La web se encuentra ahora en 46 países y cuenta con 30 millones de miembros a nivel mundial.


Hay inversores que no quieren participar en este tipo de negocios por los costes de imagen que podría suponer.
Hay inversores que no quieren participar en este tipo de negocios por los costes de imagen que podría suponer.

Biderman ahora piensa que Londres sería una mejor apuesta, porque es una ciudad que se siente más cómoda con "el pecado o los negocios controvertidos".
En definitiva, piensa que los inversores europeos podrían estar dispuestos a pasar por alto algunas cosas si las cifras de negocios se ven bien.
Y algunos datos respaldan su teoría: hay estudios que dicen que las inversiones en "acciones de pecado" pueden comportar una rentabilidad anual del 19%.

Un negocio controvertido

Pero Biderman reconoce que las actitudes públicas hacia la infidelidad podrían llevar a la empresa a dar marcha atrás en sus intenciones.
"Pienso que, por desgracia, la infidelidad es el último bastión de la moralidad. Nos sentimos a gusto con relaciones interraciales, nos sentimos más cómodos con las del mismo sexo, pero la infidelidad, que tiene una larga historia, tiene que ser borrada".
La BBC contactó con más de una docena de inversores y analistas para preguntarles por su opinión sobre el modelo de negocio de Ashley Madison. La mayoría no respondió o declinó opinar siendo citado.
"No estoy dispuesto a participar en este debate, ya que sé que es un tema algo controvertido", dijo uno de ellos.


Estas empresas se enfrentan a barreras legales en algunos países.
Estas empresas se enfrentan a barreras legales en algunos países.

La mayoría de las empresas de análisis de datos no hace un seguimiento de su web e, incluso, algunos cuestionan los números de la empresa después de que antiguos empleados y usuarios se quejasen de la avalancha de perfiles falsos en el portal.
La compañía admite igualmente que muchas personas se inscriben y en realidad nunca hacen nada, lo que es un problema potencial para la firma.
Y, por supuesto, tiene competencia.
Gleeden, un servicio de infidelidad lanzado en Francia en 2009, asegura tener 2.600.000 usuarios, sobre todo en Europa. Aseguran ofrecer una alternativa de "buen gusto" a páginas como Ashley Madison, la cual puede tener perfiles bastante explícitos.
Las cuestiones legales pueden suponer también un problema para las empresas de infidelidad. Singapur rechaza permitir estos portales y Corea del Sur cerró Ashley Madison al principio. También Gleeden fue demandado recientemente en Francia.
Por último, aunque la empresa afirma que es el segundo mayor sitio de citas del mundo (tras Match.com) y que el grupo de los casados es significativamente mayor que el de solteros, la realidad es que todavía tiene que hacer frente a la competencia de los sitios de citas tradicionales.

¿Cuestiona su negocio la monogamia?

Manuel Montevidoni, director financiero de Gleeden no entiende por qué Ashley Madison busca financiación, pero apoya sus esfuerzos.

Ashely Madison asegura que la participación en su portal pone en cuestión la naturaleza de la monogamia.
Ashely Madison asegura que la participación en su portal pone en cuestión la naturaleza de la monogamia.

En su opinión, su campaña puede concienciar a la sociedad de la ubicuidad de la infidelidad y permitirá un mejor conocimiento de lo que defienden ambas empresas: que es un aspecto fundamental no sólo del matrimonio sino de la naturaleza humana.
"Estamos demostrando a la sociedad algunos datos recién descubiertos que pueden hacerles pensar diferente acerca de las leyes y la monogamia", dice por su parte Biderman.
"Un profundo legado que hay que dejar atrás", concluye.

Cómo hacer negocios con tu pareja (sin que deje de serlo)


¿Montarías un negocio con tu pareja?

Parecía la respuesta perfecta a la escasez de mano de obra.
"No fue fácil y si no hubiéramos estado casados, le hubiera dicho con frecuencia que lo despedía", cuenta.
Aun así, regentaron el negocio con éxito durante 13 años antes de venderlo en 2013.
Después se retiraron y se trasladaron a España, y fue entonces cuando Bowman comenzó a trabajar como escritora a tiempo parcial y autora del blog joyjournist.com.

¿Cuál es el secreto?

Según cuenta en él, uno de los secretos del éxito de su empresa fue que cada uno de ellos se quedara solo en la oficina un día a la semana, mientras el otro trabajaba desde casa.
Y también el hecho de escoger bien las batallas, como dice Bowman. "Las disputas por todo, aunque sean pequeñas, terminan dañando una relación".
La ahora escritora asegura que no hubiera hecho nada de forma distinta, pero reconoce que no volvería a trabajar con su marido. "Nuestras personalidades y nuestra ética del trabajo son muy diferentes", explica.
No existen cifras sobre cuántas parejas lograron poner conjuntamente una empresa en marcha, pero sí hay ejemplos de intentos fructíferos.

Hay muchos ejemplos de parejas que lograron poner negocios en marcha con éxito.

Es el caso de Boll & Branch, una marca de ropa de cama orgánica de EE.UU. Fue cofundada por el matrimonio compuesto por Missy y Scott Tannen en 2014 y tuvo unas ganancias de US$1,75 millones el primer año.
También hay ejemplos en Reino Unido. Helen y Simon Pattinson, por ejemplo, dejaron sus trabajos como abogados para poner en marcha Montezuma, una empresa de chocolates de lujo que a día de hoy tiene seis puntos de venta.
En Australia, en Melbourne, el equipo formado por los esposos Ted Tolfree y Shey Newitt fundó Crisp, una tienda de ensaladas que ahora cuenta con tres sucursales.
Asimismo, los codirectores de la compañía de comida y bebidas orgánicas Clif Bar & Company, con base en California, EE.UU., están casados, como también lo están los presidentes de la empresa de agua embotellada Fiji Water, de Los Ángeles.
Sin embargo, juntar negocios y amor también es un juego de azar. Solo la mitad de todos los pequeños negocios llegan a los cinco años, de acuerdo a la Administración de Pequeños Negocios de Estados Unidos.
Así que, como fracasar junto con tu pareja puede ser aún más peligroso, te ofrecemos los consejos de varios expertos para no llegar a ese punto.

Lo que se necesita:

Necesitarás habilidades de negocios complementarias, la capacidad de separar tu vida laboral de la personal y la de pasar mucho tiempo con tu pareja.


Una buena relación de pareja ayuda al éxito del negocio.

"Tu relación debería gozar de buena salud", explica Hilary Hendershott, una planificadora financiera de California.
"Se necesita un nivel saludable de respeto y confianza para hacer negocios con alguien, más si es con la pareja", añade.
También tendrán más éxito si llevan tiempo juntos. "Las parejas que llevan mucho tiempo casadas suelen manejar esto mejor, porque están acostumbrados a los altibajos, a los años buenos y a los malos", dice Shannon Lee Simmons, también planificadora financiera con base en Toronto, Canadá.
"Las parejas nuevas suelen estar aún en esa fase de la luna de miel en la que todo es maravilloso, pero no suelen saber cómo encara el otro los malos momentos y el estrés financiero".

Cuánto tiempo necesitas para prepararte:

Tómate el tiempo para escribir un plan de negocios sólido y para pensar en la logística.
"Si no pueden escribir el plan de negocios juntos y elaborar los contratos o las asociaciones jurídicas necesarias y si no se ponen de acuerdo sobre lo que está ocurriendo, eso podría ser una señal clara de que no va a funcionar", señala Simmons.
De todas formas, si quieres poner en marcha un negocio con tu pareja, hay cosas que debes hacer ya y otras que debes dejar para más adelante. Los expertos te explican los pasos a seguir.

Házlo ahora:

Planéalo. "Asesores financieros, legales y psicológicos te recomendarían sentarte y esbozar cómo va a funcionar, cuánto te va a costar", dice Kathy Marshack, doctora en psicología y autora del libro de consejos Entreprenurial Couples: Making It Work at Work and at Home (Parejas empresariales: haciendo que funcione en el trabajo y en casa).


Tener un "plan B" es importante por si las cosas no funcionan.

Ten una estrategia de salida. Un plan de salida es algo importante a nivel profesional. "Es algo sobre lo que las parejas no hablan al principio, porque suelen estar muy emocionadas", explica Simmons.
"Pero si hay una ruptura o se divorcian, ¿quién se queda con el negocio? ¿Lo seguirán llevando juntos? ¿Qué pasará?", pregunta.
Y también señala otros escenarios. "¿Qué pasa si el negocio no funciona bien?", interpela.
Según la experta, qué hacer en éste y otros casos debería estar bien escrito, de forma que no haya dudas de cómo proceder si tanto el negocio como la relación sentimental naufragan.

Házlo oficial.

Trata el tema con seriedad. "Si te sientas y dices 'Escribamos todo esto en un contrato', engañas a tu cerebro para que piense en lo que podría ocurrir y lo que podrías planear ante ello", dice Marshack. "Te ahorraría la angustia de más adelante".
Pon a prueba tu propio conocimiento del negocio. A veces las parejas se embarcan en un negocio porque a ambos les gusta la idea y están entusiasmados con hacer que funcione, pero sin pensarlo bien.
"'¿No sería divertido trabajar juntos?', piensan", dice Marshack. "Pero conozco a propietarios de pequeños negocios que no pueden leer una declaración de ganancias y pérdidas, y eso no es bueno. Necesitas conocimientos de negocios".
Divide responsabilidades. "Designa con claridad roles que no se solapen, de acuerdo a fortalezas y debilidades", recomienda Bowman.
Por ejemplo, que uno lleve la contabilidad de la empresa mientras el otro diseña el producto. "Tendrán más éxito y serán más felices si no compiten por las mismas tareas".
Deja el trabajo en el trabajo. Separa tu trabajo y tu vida personal. En casa, asegúrate de que se tratan como una pareja sentimental, no como colegas.
"Puede llegar a ser intenso", advierte Hendershott, quien trabaja con su esposo. Y explica su táctica: "Nos damos un gran abrazo y volvemos a ser marido y mujer".

Házlo más tarde.

Contrata asistencia fiscal. Existen varias maneras para estructurar tu negocio: como sociedad, corporación, empresa conjunta o incluso con un único propietario y un solo empleado, entre otras.
Asegúrate de que comprendes las implicaciones fiscales de cada una de ellas y consulta a un profesional sobre cuál es la que más te conviene.
Asegúrate de que ambos manejan el dinero. Probablemente confías en tu pareja y lo haces de manera implícita, pero debes asegurarte de que ambos miembros controlen las finanzas del negocio.
"Un cliente descubrió que estaba siendo auditado por los impuestos impagados cuatro años atrás por una empresa que compartía con su entonces pareja", recuerda Simmons.
Para evitar situaciones similares, señala que ambas partes deberían saber dónde va el dinero y si la empresa está cumpliendo con las obligaciones fiscales.

Házlo de una manera más inteligente.

No descuides el resto de tu vida. "Muchas parejas se sumergen en el negocio y se olvidan que también necesitan tiempo para su relación sentimental, tiempo en familia y también como individuos", dice Marshack.
"Hay cosas que dejan pendientes hasta que el negocio despegue y para cuando se dan cuenta pasaron cinco años y muchos aspectos de sus vidas personales no están funcionando", advierte.
Para que eso no ocurra y para seguir manteniendo la relación saludable, recomienda ser estricto a la hora de programar tiempo fuera del trabajo.


La carrera por construir súper autos que rompan el récord de los 500 km por hora

Construyendo un súper auto

Ya sea a pie o a caballo, en aviones o en automóviles, pareciera que los humanos estuviésemos programados con la necesidad de ir a mucha velocidad y batir récords.

Así, en 1904 Henry Ford alcanzó los 147 kilómetros por hora a bordo de su Arrow en el lago congelado Saint Clair, cerca de Detroit, EE.UU.

Unos meses después, Louis Rigolly llegó a los 166,65 kph, en su bólido Gobron-Brillié, en una playa belga y en 1938, el Jaguar SS100 presumía de alcanzar una velocidad máxima de 162,54 kph, erigiéndose así como el superauto de sus tiempos.

Pasarían cinco décadas hasta que un automóvil de fabricación en serie sobrepasara los 300kph, un crédito generalmente atribuido al Ferrari F40, de 1987.

En 2006, El Bugatti Veyron -valorado en US$1,25 millones y con un motor de 16 cilindros, 1.001 caballos de fuerza y turbina cuádruple- rompió el molde, haciendo posible superar la barrera de 400kph.
Y el Veyron Super Sport, de 1.200 caballos de fuerza, logró en 2010 el récord Guinness certificado de 431 k/h.

Próxima meta
Ahora los 500 kph son el próximo hito irresistible para los vehículos terrestres de uso legal.

El automóvil Jaguar SS100 de Elvis Presley que fue subastado en 2010

Elvis Presley tuvo un Jaguar SS100 (en la foto, cuando fue sacado a subasta en 2010), el primer "súper auto" de su época, que tuvo el récord de velocidad en 1938.

Con esa marca teórica en mente, algunos de los maestros internacionales en velocidad -Koenigsegg de Suecia, McLaren de Gran Bretaña, Pagani de Italia y Bugatti de Francia- sopesaron cuáles podrían ser los requerimientos para lograrla.

Según Christian von Koenigsegg se necesita, ante todo, potencia. Para ser más precisos, entre 1.600 y 2.000 caballos de fuerza, lo suficiente como para impulsar una docena de carros convencionales.

Von Koenigsegg, cuyo vehículo CCR alcanzó en 2005 el entonces récord mundial de 388kph, cree que un motor con capacidad de 10 litros podría ser suficiente. Eso es el doble de de su Koenigsegg One:1, que cuesta US$2,8 millones y que tiene 1356 caballos de fuerza.

¿Por qué tanta potencia? Habría que culpar al viento, que ejerce una resistencia al movimiento.
Un coche que requiera de 200 caballos de fuerza para vencer el arrastre aerodinámico a una velocidad de 241kph, necesitaría de 1.600 caballos de fuerza -ocho veces más potencia nominal- para alcanzar los 500kph.

Burlar el viento, mantener la estabilidad, y disipar las altas temperaturas generadas por un motor gigante impulsado por combustible fósil son retos clave para pasar de los 500kph.

Un niño frente a un Ferrari F40

Horacio Pagani, cuyo Pagani Huayra, "vuela" a 372kph, afirma que los avances en aerodinámica, la construcción ligera de fibra de carbono y los neumáticos hacen alcanzable la barrera.

Y von Koenigsegg apunta, correctamente, que algunas máquinas especializadas ya lo han logrado desde hace décadas, refiriéndose a los vehículos que han alcanzado récords de velocidad en desplazamiento sobre tierra sobre superficies salinas.

Pero esos vehículos serían terribles en las curvas e ilegales en las calles. El reto, según von Koenigsegg, es diseñar un carro que sea legal, seguro, versátil y placentero, ya sea para un paseo de fin de semana o para recorrer una pista serpenteante.

La combinación de alta potencia con maniobrabilidad cotidiana, fue justamente uno de los logros del Veyron.

Wili Netuschil, jefe de ingeniaría de Bugatti, se niega a revelar cuál es el próximo objetivo de su compañía. Pero promete que el sucesor del Veyron será más rápido.

Para poder estar a la altura del Veyron, afirman los ingenieros, un súper auto debe ser esencialmente un avión pegado al piso con un ala ajustable que pueda desplazarse sin que sea llevado por el viento.

El Veyron necesitaba un segundo encendido que desplegara toda su potencia, reduciendo su carrocería a 66mm, y desplegando un alerón y unas aletas inferiores para minimizar la resistencia y preservar la estabilidad.

Al cambiar de forma, este tipo de carros se adhieren al asfalto y se vuelven mucho más apropiados para alcanzar velocidades extremas. El Ferrari 458 Italia, utiliza aletas compuestas que, al deformarse con el viento, cambian su forma para reducir la resistencia. Y esto para alcanzar apenas un máximo de 325kph.
Parry-Williams, ingeniero de McLaren, entra en el campo de la ciencia ficción. "¿Y si los conductores no necesitaran ver a través del parabrisas", se pregunta.

Un Bugatti Veyron de 2011

Y dice que en los autos del futuro sin conductor el piloto sólo tendría que reclinarse, mientras que la cabina se encoje automáticamente a su alrededor. Esto podría ayudar a reducir a la mitad el área frontal del vehículo, que constituye desde el inicio de la construcción del automóvil un inmenso obstáculo aerodinámico.
Un vehículo así tendría forma similar a una bala, con la que podría alcanzar velocidades récord utilizando menos potencia. Las llantas podrían también cambiar de forma, reduciendo su área de contacto con el piso, para limitar la fricción y temperatura.

Reflexionando sobre los esfuerzos que von Koegnisegg ha hecho para su nuevo modelo "Regera", también disponibles en el P1 de McLaren, algunos constructores imaginan un sistema híbrido en el cual una reserva eléctrica sirva para una explosión final de energía que lleve a las 500 kph, similar al botón de potencia que utilizan los pilotos de Fórmula 1.

Superpistas para superautos
Pero hay otro obstáculo para el desarrollo de autos de extrema velocidad: las pistas más rápidas del planeta podrían apenas contener a estos monstruos, menos aún en las carreteras públicas.
Pagani dice que ha manejado carros por encima de las 300kph en la "autobahn" alemana, pero en otros países, las autopistas y sus límites de velocidad, harían tal experiencia no recomendable. "Te convendría más tomar el tren", sentencia.

Un atasco en el tráfico

La pista de Ehra-Lessien, en Alemania, con su recta de casi 10km ayudó a Bugatti y McLaren (con sus autos Fórmula Uno de los 90) a establecer sus marcas. Pero Ehra-Lessien, propiedad del socio de Bugatti, el Grupo Volkswagen, está ahora vetada para sus potenciales competidores, incluyendo a Koenigsegg.

Ya se ha comprobado que su modelo One:1 acelera más rápido que el Bugatti, y las pruebas en simulador llevan a von Koenigsegg a creer que podría establecer una nueva marca en 440 k/h.
"Pero apenas existen vías en las que se pueda llegar a 400kph y menos aún una vacía de 10 kilómetros de largo", dice.

En febrero pasado, en el Centro Espacial Kennedy en Florida, el Venom GT de John Hennessey, valorado en US$1millón y de 1.240 caballos de fuerza, alcanzó los 435,31kph sobre la misma pista de aterrizaje del Transbordador Espacial de NASA que, con sus 5,5 kilómetros de longitud, resultó apenas suficiente para la maniobra de frenado.

Sin embargo, ese récord de Bugatti quedó con un asterisco: NASA no permite una segunda carrera en la dirección opuesta, tal y como requieren las reglas del Guinness.

Aún así, los talleres en Texas de Hennessey trabajan arduamente en un sucesor: el Venom F5 de 1.400 caballos de fuerza. ¿Su objetivo? 466,71kph, apenas a 34 de una marca que hubiese parecido quijotesca no hace mucho tiempo atrás.

Todo lo que necesita Hennessey es una pista más larga. O quizás un planeta con más espacio, para que su carro entre en los libros de récords, aunque sea temporalmente.